sábado, 26 de septiembre de 2020

Rhaponticum coniferus, Carxofeta de muntanya, Cuchara de pastor.


Caminando por el monte, pueden verse, entre hierbas y matorrales, los tallos blancos de esta planta, alzándose no más de dos palmos, portando una especie de piña dorada; curioso estandarte que junto a sus características hojas nos trae a la mente la planta de la alcachofa y la piña.


La Cuchara de pastor es una planta herbácea que raramente alcanza los 30cm, de tallos, simples o ramificados, surcados longitudinalmente, cubiertos de pelillos blancos.


Las hojas son largas, 20x5cm, y esparcidas, basales, de nervio marcado, fuertemente lobuladas, verdes en el haz y de coloración más clara en el envés. 


Presentan unas capitulescencias en la terminación de los tallos, de ovoide a globosas, doradas con escamas semiduras, que recuerdan a las piñas. 


De mayo a julio produce unas flores púrpuras, en forma de tubo, con pelitos blancos en el centro. 


Sus frutos son aquenios oblongos de 3-5x2-3mm. 


Etimológicamente el término Rhaponticum viene del griego y hace referencia a una planta de raíz negra del Mar negro. 

Coniferus viene del latín conus, -I (cono) y del griego fero.


El nombre común cuchara de pastor parece provenir de la forma similar a una cucharilla de cada una de sus brácteas. También se la conoce por Piña de San Juan, Carxofeta de muntanya, Arzolla o Alcachofa silvestre. 


Tradicionalmente se ha utilizado esta planta por sus propiedades cicatrizante, antiinflamatoria y para tratar las hemorroides. 


También se utiliza en la decoración como flor seca.


sábado, 19 de septiembre de 2020

Coris monspeliensis, Herba pinzell, Hierba pincel, Tomillo macho.

 

Junto a nuestros pies, entre matorrales, a no más de un palmo de altura, se alzan erectos los tallos rojizos de la Herba pinzell. Erizados de pequeñas y alargadas hojas verdes, estas columnas vertebrales soportan unas características esferas ovaladas de color rosado provistas de vistosas gorgueras color violeta.

Perteneciente a la familia de las primuláceas, se trata de una planta melífera de tallos ramificados y vellosos, capaz de crecer en suelos muy pobres, entre matojos y matorral bajo, bordes de caminos y laderas pedregosas, que aprovecha la vistosa coloración de sus flores.
 
Las hojas se agrupan alrededor del tallo sin peciolo, son pequeñas, estrechas, alternas y carnosas, con forma redondeada en el extremo (recuerdan a las del brezo). Suelen presentar manchas negruzcas en el margen.
 
 
Su periodo de floración es de abril a verano. Presenta inflorescencias moradas o rosadas, de cáliz acampanado. La corola es de una sola pieza y del centro de esta emergen 5 estambres con antenas amarillas y anaranjadas. El cáliz tiene forma de bolsa cerrada por arriba por 5 dientes triangulares. El labio superior mayor está dividido en 3 lóbulos escotados, el inferior posee solo 2 y aun menores.
 
Su fruto es una pequeña cápsula globosa de 0,5 a 2mm, almacenado en el cáliz, que contiene de 4 a 6 semillas papilosas. 
 
Tradicionalmente se ha utilizado la Coris contra la inflamación de las vías urinarias, las úlceras, los cálculos, para tratar heridas, diarrea, neumonía y sífilis. Su sabor, excesivamente amargo, induce al vómito. Y también se le ha asociado la capacidad de favorecer la soldadura de huesos, como indica su nombre común de hierba soldadora.
 

 

sábado, 12 de septiembre de 2020

Sedum sediforme, Raïm de pastor, uva de pastor, hierba puntera.

 
Entre rocas, surgiendo de la pinocha caída o en el terreno más seco, aparecen estos dedos carnosos de verde azulado que desafían con su abundancia la carencia del entorno. Y cuando parece que nada más extraño puede ofrecer, llega la época de floración y lanza sus tallos rojizos hacia el cielo, colocando, bien enhiestas, unas perlas verdosas que al abrirse tomarán la apariencia de pequeñas garras abiertas que al secarse transformarán de nuevo la apariencia de la planta, hasta devolvernos, al comenzar un nuevo ciclo, a la eterna carnosidad verdosa del suelo.
 
 
La Sedum sediforme es una planta suculenta perenne de la familia de las crasuláceas que no supera los 30cm de altura. Puede crecer en suelos muy pobres y soporta bien la sequía, dada la capacidad que tiene para almacenar agua en sus hojas; en cuanto al frío aguanta bien las heladas de hasta -7º.
 
Sus hojas son oblongas y carnosas, de color azul verdoso glauco.
 

Florece de mayo a septiembre. Las inflorescencias surgen al final de tallos de hasta 50cm con flores hermafroditas de color amarillo pálido, de cinco pétalos y cinco estambres.
 
 
El fruto es un folículo erecto con el estilo persistente, en cuyo interior hay semillas oblongas de ápice agudo.
 

Etimológicamente el término Sedum proviene del latín (sentado) debido a la tendencia de la planta a adaptarse al relieve del terreno en el que crece.
 
En cuanto al nombre vernáculo, ostenta varios: hierba puntera, pan de milano, uña de gato, cuchilla de monte... pero es raïm de pastor (uva de pastor) la que representa mejor la relación de esta planta con el ser humano.
 
 
Y es que si hay un uso principal, y sorprendente hoy en día, de esta planta, tiene que ver con el estómago. El raïm de pastor se consume encurtido con prebrella y trozos de limón, ocupando el plato él solito. Aunque también se utiliza para adobar aceitunas.
 
 
En cuanto a su uso medicinal, la planta hervida se utiliza contra las úlceras, inflamaciones y el ardor de estómago. 
 
El jugo de sus hojas sirve de antiinflamatorio bucal, gástrico y hepático. 
 
Y la parte de las inflorescencias puede utilizarse como cicatrizante.
 

 

sábado, 5 de septiembre de 2020

Heliotropium europaeum, Verrucaria, Herba berruguera, Alacranera, Cúa d'escorpí, Tornasol.


Cuando nos encontramos con la verrucaria, vemos que estamos ante un manojo de tallos verdes grisáceos, algo destartalados que rara vez excede los dos palmos de altura, espolvoreado por los pequeños puntos blancos de sus flores. A veces crece solitaria, otras en comunidad formando una alfombra vegetal siguiendo caminos, tierras en barbecho y remansos de barrancos.

Como siempre, es al dar unos pasos más hacia ella como podemos apreciar correctamente a esta planta, que pese a formar parte de la familia de las boragináceas, poco se asemeja a ellas. De cerca podemos apreciar su olor fétido y ver los pelos grisáceos que la cubren además de sus pequeñas flores blancas entorno al botón amarillo agrupadas, ligeramente enroscadas, en la característica forma de cola de escorpión que le da uno de sus nombres.


Esta planta anual, arraiga en ambientes ruderales, junto a carreteras, cascajeras fluviales, remansos de barrancos y es pionera en colonizar terrenos removidos y zonas en barbecho; está preparada para ello. En su zona no hay hierbas más altas ni árboles que puedan darle sombra, vive continuamente expuesta al sol y, más aún, lo busca activamente ya que lo sigue en su curso a lo largo del día. Los pelos grisáceos que la recubren son su principal escudo frente a la deshidratación y a la larga exposición al sol que tanto busca.

Sus hojas son ovadas a elípticas, de base cuneada a redondeada, de tallos ligeramente caídos que se encuentran en forma ascendente. 

De junio a octubre echa sus flores blancas, de 2-4mm de diametro, con 5 pétalos blancos soldados en la base, agrupadas en las cimas similares a colas de escorpión.

El fruto es una cápsula glabra o pubescente normalmente rugosa. 

El término heliotropium, de forma latina, proviene del griego helios (sol) y tropé (vuelta) por su capacidad para seguir el curso del sol. El epíteto europaeum designa su localización Europea, ya que se encuentra principalmente en el sur, centro y norte de europa, además del norte de África y suroeste de Asia.


Debido a la forma de sus inflorescencias se le suponían propiedades contra las picaduras de escorpión, algo que el tiempo y la ciencia han acabado por desestimar. Del mismo modo que se le asociaba la capacidad de generar sueños premonitorios al ponerla bajo la almohada; parece ser que su alta toxicidad, debido a un alcaloide en su composición, pudiera explicar algún trastorno en los sueños fruto de la intoxicación.

También se la valoró como planta medicinal, apuesta más acertada, y aparece en la Capitulare de villis vel curtis imperii de Carlomagno que ya vimos con la Achicoria silvestre.

Además de usarse en emplasto para quitar las verrugas, la verrucaria es usada como colerético, colagogo, febrífugo, emenagogo, cicatrizante y desinflamatorio, entre otros.


Antiguamente, en la zona de Alicante, se quemaba junto con la Barrilla y se utilizaba el producto alcalino resultante para blanquear la ropa.

Hoy podemos observar a estos escorpiones verdes que, pese a también tener veneno, dejaron para otras plantas los aguijones.

sábado, 29 de agosto de 2020

Rubus ulmifolius, zarzamora, esbarzer, zarza, mora.

 
Paseando junto al río nos encontramos con estos impenetrables muros de verde oscuro y afiladas espinas curvas que pintan con el blanco o rosado de sus flores en primavera y con el rojo y negro de sus magníficos frutos en verano. Es por estos últimos que conocemos la planta y por los que nos acercamos a ella; pero, como ocurre con otras muchas cosas, hay mucho más allá de la simple utilidad.

La zarzamora es un arbusto perenne de la familia de las rosáceas que puede llegar a alcanzar los dos metros de altura. Las ramas son tallos que nacen de la base llamados turiones de color violeta oscuro y presentan fuertes espinas en forma de garfios muy afilados que se agarran con gran eficacia, como puede corroborar cualquiera que haya ido a recoger sus frutos.

 
Cuando te acerques a ella ten bien presente que estás ante una conquistadora. Lanza sus tallos hacia arriba en rápido crecimiento, regresando al suelo con el peso y, al llegar otoño, enraizan extendiendo sus dominios. Además, al llegar el verano sus frutos, esas moras dulces con el característico sabor a planta, ligeramente áspero, más silvestre que el de la morera, son digeridos por los pájaros, dispersando sus semillas, multiplicando el efecto invasivo. Es por eso que se extiende con asombrosa facilidad, pudiendo llegar a colonizar zonas extensas de bosque, monte bajo, laderas o formar grandes setos en un tiempo relativamente corto.
 

Sus hojas son imparapinnadas, compuestas por tres o cinco foliolos de forma elíptica ovada con borde dentado o aserrado. Presentan un color verde oscuro en el haz y un blanco tormentoso (cubierto de pelillos) por el envés.

Echan flores el segundo año en las axilas de las hojas. Sus flores, hermafroditas, de color blanco o rosado surgen a partir de mayo. Tienen cinco pétalos ovalados de unos 10-15mm, cinco sépalos grises o tormentoso blanquecinos y múltiples estambres. Nacen en racimos, dando lugar a inflorescencias de forma oblonga y piramidal.

 
Su fruto, la mora, lo más conocido de la planta, suele crecer en los meses de junio y agosto. Como bien sabemos es comestible y está formado por muchas pequeñas drupas arracimadas y unidas entre sí (polidrupa); crece en verde, cambia al rojo al llegar a su tamaño máximo y torna en negro al madurar. Su sabor dulce lo hace muy popular para la preparación de pasteles, postres, mermeladas y licores.


La planta tiene propiedades astringentes, antisépticas urinarias y bucales y también diuréticas. Se utiliza para curar heridas y úlceras de la piel haciendo una cataplasma con las hojas machacadas. Se consume en infusión para tratar diarreas, hemorroides y gastroenteritis, así como para tratar la fiebre. 


Con las cortezas de los tallos se confeccionan cuerdas. En la tradición anglosajona se utilizan para coser las colmenas de paja, también llamadas skep hives.

También se ha utilizado como sustituto del tabaco.

En cuanto a su nombre, el término Rubus proviene del latín y parece referirse a zarza o rojo. El epíteto ulmifolius hace referencia a su parecido con las hojas de olmo.
 
 

sábado, 22 de agosto de 2020

Juniperus communis, ginebró, enebro


En el horizonte entre una tierra de tomillos, romeros y aliagas y el cielo de pinos, garroferas y encinas, se encuentra la figura compacta del enebro de porte columnar. Toda una gama perenne de verdes, de metro y medio de altura, que va desde el blanco casi incandescente hasta el más oscuro y agreste, repleto de la abundancia olorosa de unos frutos verdes que oscurecen con la edad.

 
El Juniperus communis es un arbusto austero, común en montañas, capaz de arraigar en cualquier tipo de suelo. Adaptado a inviernos fríos y veranos secos crece con el sol y perece en la sombra. Esto último, unido a su lento crecimiento, es la principal causa de que acabe siendo sustituido por otras especies. Es cuando se encuentra solo cuando el enebro tira con fuerza, por eso mismo encuentra acomodo en nuestro paisaje entre tomillares, carrascas y algarrobos, alejado de las zonas de pinos.

 
Las ramas, rojas las más tiernas, se vuelven grises con el tiempo. Sus hojas tienen forma de aguja y se disponen, de 3 en 3, a modo de estrella de tres puntas. Son de color verde y presentan una banda blanca en el haz.

 
Es una planta dioica, por lo que existe ejemplar macho y hembra. Los machos, en primavera, forman conos muy pequeños que producen polen. Las hembras generan frutos carnosos y globosos llamados gálbulos de entre 4 y 12mm que oscurecen al madurar, pasados 18 meses. Los gálbulos masculinos son amarillos, de 2 a 3mm de largo y caen tan pronto liberan el polen.

 
Su nombre proviene del término latino juniperus que se refiere a enebro. Communis es el epíteto latino que significa común o vulgar. 

En la antigüedad se utilizaba el enebro para tratar algunas enfermedades infecciosas. Los indios americanos lo han utilizado en forma de té con raíz de Berberis para tratar la diabetes, la ingesta de bayas como desinfectante del tracto urinario y como anticonceptivo femenino. En el siglo XVII se usaba para el tratamiento de asma y ciática, así como para acelerar el parto.

En la actualidad se le reconocen propiedades diuréticas y carminativas. Communis, epíteto latino, significa común o vulgar.

 
Su madera es resistente a la pudrición y se utiliza en zonas desarrolla mayor envergadura (especialmente en el norte de Europa) para fabricar cajas para productos lácteos y mangos de cuchillo.

 
 
Los frutos se suelen utilizar para elaborar la ginebra y licores como el Jenever y para condimentar, una vez secos, carnes, salsas y rellenos; además de dar sabor a la leche fermentada.
 
 

sábado, 15 de agosto de 2020

Cichorium intybus, Achicoria silvestre, Xicória amarga, Achicoria Común

 
Lo primero que llama la atención de esta planta, que rara vez sobrepasa el metro de altura, es el azul radial de sus flores con segmentos que asemejan hielo puro en su interior, colocado en los ángulos de la red zigzagueante de sus tallos limpios. Suele brotar en grupo, abriéndose al sol hasta que ya no puede seguirlo y cierra sus azules.

 
Es una planta perenne muy ramificada de la familia de las asteráceas originaria de Europa que tiene una única raíz cónica, gruesa y pivotante. Suele crecer en campos incultos y en los bordes de los caminos soleados con cierta presencia de humedad, motivo por el cual se suelen dar en aquellos tramos de los barrancos en que el agua encuentra remanso.

 
Sus hojas basales son más grandes que las del resto de la planta, de forma espatulada, semicarnosa y suavemente dentadas. Las que se encuentran en la zona superior del tallo son mucho más pequeñas y crecen junto a las flores.

 
Florece de julio a septiembre, da lugar a inflorescencias liguladas (en la zona de unión) de color azul-lila más o menos intenso e incluso rosa o blanco, sostenidas por un pedúnculo largo, rígido y estriado longitudinalmente. Son hermafroditas, de reproducción autógama la mayoría de las veces.

El fruto es un aquenio poligonal, con una corona muy corta de diminutas escamas.

 
Su nombre Cichorium proviene del griego y hace referencia a la achicoria. El epíteto Intybus, también del griego, significa escarola.

Aparece nombrada en la Capitulare de villis ver curtis imperii, una serie de normas sancionadoras emitidas por Carlomagno de estricto cumplimiento dentro del imperio. Se encuentra en un listado de 70 plantas, aparece como «solsequiam» dada la característica de la flor de seguir el sol y también como «intubas» en relación a su epíteto. Y se la recomienda por sus usos medicinales.

Paracelso la recomendaba en emplastos para irritaciones de la piel y en infusión para tratar enfermedades del sistema digestivo y del hígado y como estimulante de la bilis.

Actualmente se le atribuyen propiedades depurativas, diuréticas, tónicas, digestivas, laxantes, estomacales, febrífugas e hipotensivas.

 
Desde el siglo XVII la infusión de su raíz tostada se utiliza como sucedáneo del café o junto a él en momentos en los que este último se encontraba racionado. Esta práctica llevó a extender su cultivo durante las guerras napoleónicas y a la costumbre que aún hoy perdura de mezclarla con el café para otorgarle su característico sabor.

Se utilizó como un ingrediente más de las ensaladas desde el s.XIX, sus hojas maduras amargan en exceso, por lo que se utilizaban las más jóvenes y comenzaron a protegerlas del sol cuando vieron que así se suavizaba su sabor. En la actualidad existen variedades ya escogidas que contienen un menor grado de amargor.
 
Está extendido también el uso como forraje para los animales dado que, gracias a su raíz tiene una buena tolerancia a la sequía y crece en cantidad.
 
 

Cambio de suelo

Después de un tiempo por estos lares, cambio  a tierras más autóctonas. Aquí te dejo el link al herbario dentro de mi página web...